lunes, 28 de junio de 2010

capitulo 43







Vido y Sebastián se besan ante el doctor. Luego se separan tímidos.
--que pena con usted.
Pero el doctor los mira con simpatía.
--El amor es el tratamiento más efectivo...
Sebastián y Vido se miran con ternura:
--pues de ese tiene y mucho. Tiene hasta para intoxicarse --Sebastián .
Vido no tiene palabras para expresar todo lo que está sintiendo en ese momento, la deuda que esta contrayendo con Sebastián, lo importante que es para él tenerlo a su lado. Vido y Sebastián, tomados de la mano, miran al doctor:
--¿y cual es el paso a seguir? Usted habló de tratamiento para ayudarle a vivir mejor.
El doctor les recomienda una segunda opinión:
--La compañía de seguro que tiene Ovidio así lo exige, igual es bueno para el paciente...
Vido y Sebastián se miran ilusiones:
--¿eso quiere decir que no es seguro lo que nos ha dicho?
El doctor tampoco les quiere dar falsas esperanzas:
--En realidad es lo mejor de cara al tratamiento... Si ustedes quieren yo les puede recomendar a un médico con experiencia en el tratamiento del cáncer del hígado
Vido no dice nada.
--si, por favor... --le dice Sebastián.
El doctor le da una tarjeta:
--pidan hora de mi parte, que se ponga en contacto conmigo para que yo le pase la información que necesite...
--¿y que clase de vida tiene que hacer? No sé, quedarse en cama...
Vido lo mira suplicante:
--No, en cama no... ¡¡no me encuentro tan mal¡
--Lo importante es que esté animado...
Vido mira a su amado enamorado y le dice:
--¡¡eso él lo hace muy bien¡
Sebastián lo acaricia con cariño. El doctor sigue hablando:
--No fume, no beba alcohol y siga una dieta sana que le dará la enfermera...No se canse pero es importante que haga ejercicio, le ayudará a dominar el cansancio. Debe llevar una vida saludable y evitar situaciones estresantes. Evite cosas que lo afecten emocionalmente... esto es fatal para su estado de animo es fundamental para el tratamiento...
Vido se entristece pensando en las cosas que le han pasado en los últimos días con el rechazo de sus padres. En su mente martillean las palabras de su padre diciendo que prefería un hijo muerte antes que "maricon". Sus ojos se llenan de lágrimas. Sebastián se las seca con sus labios y le dice al doctor.
--yo me ocuparé de que esté bien...
Vido no puede evitar ponerse mal cuando piensa que para su familia será un alivio que se muera. Sebastián le acaricia las mejillas:
--no te quiero ver triste... ¡¡la tristeza está prohibida¡
Y pese a estar deshecho Sebastián se muestra alegre así que a Vido no le queda más que forzar una sonrisa.
--cuando me entre la tristeza pensaré en los momentos que hemos pasado juntos...
--¡¡y pasaremos... aún nos quedan los mejores momentos para vivir¡
Sebastián habla animado y es que busca animarlo no sólo a Vido sino también así mismo. El doctor se despide de ellos, los desea suerte. Los deja con la enfermera que les da las últimas indicaciones. La mujer trata de animarlos. Los dos están tomados de la mano. Ella les sonríe:
--no se desesperen... el amor de ustedes dos es muy bonito y en los peores momentos eso será lo mejor.
Vido y Sebastián se miran enamorados mientras que agradecen sus palabras a la enfermera. Ésta sigue hablando. Habla con emoción, con tristeza. Como si ella hubiera vivido algo parecido.
--Digan lo que digan los médicos ustedes atérrense a la esperanza... Mi marido murió de cáncer... me dijeron que iba a vivir siete años y me duró 7 meses.
Una lágrima desliza por la mirada de la mujer. Los amantes le agradecen su apoyo. Se van algo más animado. Vido aún no ha reaccionado del todo. No puede creer que todo esto sea cierto, que se vaya a morir. A solas en el ascensor le dice a su amado:
--dime que esto no es cierto... dime que es una pesadilla.
La tristeza de Vido le parte el alma y se lo trata. Lo llena de esperanza:
--piensa en lo que dijo la enfermera... ¡¡todo puede pasar... no hay que fiarse de lo que digan los médicos, además aun tenemos que consultar a ese otro médico¡
--Que nadie lo sepa --le dice Vido.
--Si claro... como quieras...
Y lleno de amargura Vido dice.
--no les quiero dar esa alegría...
Sebastián lo regaña:
--¡¡no digas eso¡
Y Vido rompe a llorar.
--¿¿es que no oíste a mi padre?
Sebastián lo abraza y Vido se derrumba:
--tu padre lo dijo por el coraje, estoy seguro que si sabe lo que te pasa...
Vido no lo deja seguir. Lo mira secándose las lágrimas:
--nadie debe saberlo...
--¿ni tus hermanos? Almenos Aquiles... él ha sido muy buena onda....
--en todo caso mas adelante...
Vido lo que ahora quiere es alejarse del lugar en el que su vida ha cambiado. Ya en el auto esta un poco mas tranquilo. Sebastián mira la tarjeta del doctor nuevo:
--llamaré enseguida... cuanto antes nos pongamos con el tratamiento mejor...
Vido no lo deja llevar:
--pero sobretodo que sea la semana que viene...
--¿y porque?
Vido sonríe con tristeza pero lleno de amor:
--porque tengo una promesa que cumplirte y si no lo hago ahora no sé cuando lo haré...
--no hables así, además no me debes nada.
Vido es muy cariñoso con él.
--claro que si... ¿lo olvidaste? Quiero volver a la casita... al río... Ahí viví los momentos más maravillosos de mi vida y quiero revivirlos.
A Sebastián le emociona que quiera volver pero no sabe si es oportuno:
--yo creo que es mejor esperar...
La palabra esperar desespera a Vido.
--¡¿no te das cuenta que no tengo tiempo?¡
Vido abraza a Sebastián y con angustia le dice:
--¡¡no quiero morirme sin sentir que he vivido con intensidad todo este amor¡
Vido llora abrazado a él y Sebastián aprovecha ese momento en que no lo ve para llorar él también.
--no digas esas cosas... --le suplica Sebastián .
Vido está muerto de miedo y no se lo calla porque sabe que Sebastián lo va a sostener. Es un llanto lleno de dolor y de angustia:
--yo no quiero hablar, yo no quiero pensar que me voy a morir...
Sebastián hace que levante la cabeza. Lo acaricia. Lo mira con amor. Lo regaña con amor:
--no te vas a morir... ¡¡te prohíbo que digas eso¡
Vido abraza a Sebastián aterrado pero agradecido por tenerlo a él y Sebastián que está tan asustado como Vido solo piensa en que Vido no lo note.


capitulo 42










Sebastián ha llegado al consultorio del doctor ya que esté ha pedido que vaya.
--y bien doctor? ya me va a decir que le pasa a mi Vido... digo a Ovidio...
--Necesito hablar con los padres¡¡
--tan grave es...? --asustado.
--Mire, usted aunque sea su pareja no es de su familia. No le puedo contar a usted.
Sebastián da un golpe a la mesa que nace del miedo que siente. Sabe que nada bueno le van a contar. Se disculpa pero insiste:
--¡¡Sus padres no le hablan... El padre dijo que estaba muerto para él y la madre además está embarazada... Además yo soy hermano del marido de la madre ¡¡soy un familiar¡
Sebastián nunca pensó que usaría el parentesco con Miguel para su beneficio pero que está desesperado. No soporta que no le den derecho a estar con su amado.
--No sabia que aparte de pareja había ese parentesco pero igual no me vale... ¡¡no puedo hablar con usted¡
Sebastián sabe que si el doctor no le quiere hablar es porque lo que ocurre es francamente serio.
--¡¡yo soy la persona que más ama a Vido en el mundo¡ ¿es que no me lo puede decir a mí?
--¿y los hermanos? ¿no tiene él hermanos?
A Sebastián le duele que le saquen de la jugada pero almenos confía en que Aquiles lo entienda. En ese momento se abre la puerta y entra Vido.
--¿¿que haces aquí? ¿¿me seguiste?
Vido mira a Sebastián un poco enojón:
--Si, te vi muy extraño... ¡y suerte que lo hice¡
Vido se acerca al doctor.
--¡¡perdone pero quiero estar presente... dígame todo a mí. No quiero que me oculte nada.
El doctor se pone nervioso y es que lo que le tiene que decir parece demasiado serio y preferiría hablarlo antes con un familiar. Sebastián se da cuenta que el doctor no sabe qué hacer. Muy cariñoso se dirige a su Vido:
--Vido, espera fuera...
Vido se muestra algo alterado:
--¡¡no, yo no espero fuera...¡ ¡¡no soy una niñita...¡ ¡¡me pueden decir lo que sea ¡¡no es tan grave? ¿no? ¿¿no?
Vido busca en la mirada del doctor algo que le confirme que tampoco es para tanto lo que tiene pero el doctor se muestra muy serio en todo momento.
--así no podemos hablar... Usted está demasiado alterado...
Vido se sienta. Le toma la mano a Sebastián , lo mira a los ojos y eso hace que se calme.
--Estoy tranquilo. Me puede decir a mí lo que sea... estoy preparado... échele pa fuera.
La cercania de Sebastián le da seguridad. Éste besa las manos del Vido y dice:
--nadie mejor que el propio interesado para que le hable de su salud... Yo respondo por él...
Vido se siente seguro con su amado, como si tomado de la mano no le pudiera pasar nada.
--No le voy a pegar... No me voy a volver loco... diga lo que usted diga...
Vido está totalmente seguro que lo que el doctor le tenga que decir puede ser serio pero no la gran cosa. Sebastián está algo más asustado. Se teme lo peor pero no lo demuestra. Sonríe mucho. La pareja se mira con amor, juntan su cabeza para demostrarse que sea lo que sea pues lo harán los dos. Los silencios del doctor mata a los amantes.
--¡¡pero hable...¡ --Sebastián .
--dígalo... ¿que tengo...?
Y es cuando el doctor tal y como un juez que dicta una sentencia de muerte dice:
--cáncer de hígado...
A los dos se les hiela la sangre. Vido se ha quedado en shock. Está casi hundido pero sigue unido a la mano de su Sebastián que es lo único que lo mantiene en este mundo. Sebastián besa la mano de su amado. Se mantiene sereno pese a que por dentro está muy angustiado.
--¿¿como?
Vido mira a Sebastián como suplicándole: tú no te asustes que entonces yo me caigo. Procurando mostrarse sereno es que Sebastián dice:
--pero no es demasiado joven para eso?
Confía en que haya un error pero el doctor les explica que el cáncer en el higado es cada vez más frecuentes en jóvenes de menos de 30 años...
--bueno y ahora qué sigue... ¿Cual es el tratamiento..? –Sebastián.
El doctor no mueve ni un solo músculo de la cara para decir:
--Para el oncólogo clínico tratar a un paciente con la enfermedad avanzada es todo un reto porque éstas personas tienen un promedio de sobrevida no mayor de un año, inclusive recibiendo los tratamientos médicos antineoplásicos más óptimos...
Vido mira a Sebastián asustado.
--¿eso quiere decir que me voy a morir? --se atreve a decir Vido muy asustado.
Sebastián se siente desvanecer pero agarra su mano para darle coraje y lo acaricia y le dice:
--¡¡claro que no... ha dicho en casos avanzados que no es el tuyo¡
Entonces la pareja mira al doctor lleno de esperanzas. Y el doctor comienza a hablar de etapas del cáncer y de cosas que no entienden. Vido se desespera:
--¡¡hábleme en cristiano¡ ¡¡así no me entero de que va esta vaina¡
Sebastián abraza a su amado y procurando mostrarse sereno dice:
--¿y en que etapa está en este caso?
--El cáncer que se ha propagado a los ganglios linfáticos o a otros órganos se clasifica como avanzado. La mayoría de los cánceres del hígado avanzados no pueden ser tratados medíante cirugía.
Y de nuevo Vido se desespera:
--¿¿y es que usted no puede hablar claro??
El doctor más claro no puede hablar:
--El cáncer se ha propagado a los pulmones y a los huesos...
Vido y Sebastián sienten un escalofrío por todo el cuerpo.
--¿¿y ahora?? --Sebastián.
--Lo que se podría lograr es alcanzar un promedio de sobrevida de hasta un año con los tratamientos más óptimos, aunque además se logra mejorar la calidad de vida del paciente
Con un hilo de voz Vido dice:
--¿un año?¿eso quiere decir que solo me queda un año de vida?
--Si, tal vez menos... El tratamiento correcto lo ayudará en su calidad de vida, en que dependiendo del tiempo pueda gozar de su familia, de sus seres queridos...
Los ojos de Vido se llenan de lágrimas:
--mi familia, claro... que chimbo --dice con amargura.
Pero Sebastián no quiere que se desanima y se lo lleva hacia a él.
--¡¡la medicina avanza a pasos agigantados...¡¡ ¡un año es mucho tiempo para nuevos avances¡
Y mira al doctor desesperado con la ilusión que le dé una esperanza:
--¿¿verdad doctor?
Este mueve un poco la cabeza diciendo que sí aunque no muy convencido. Sabe que en estos casos la esperanza lo es todo:
--si bueno, la ciencia no es perfecta y a veces da sorpresas... a pacientes a los que apenas damos meses duran años y viceversa...
Ese punto de vista gusta a la pareja. Sebastián tiene muy abrazado a su Vido y le da ánimos:
--¡¡nosotros vamos a estar en el lado bueno de la estadística... porque tu y yo somos un equipo¡
La alegría de Sebastián acaba contagiando a Vido y, aunque con prudencia, dice:
--si ¿verdad? No me va a pasar nada...
Sebastián le pone las manos en las mejillas y muy amoroso le dice:
--¡¡nada... porque juntos nos vamos a merendar a este virus fastidioso que nos quiere amargar la vida¡ ¡¡no te vas a librar tan fácilmente de mi¡
Vido lo mira entre lágrimas. Los dos unen sus frentes y se besan con ternura.
http://www.youtube.com/watch?v=tQrBtrL59nM&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=IRNDE5bri2I&feature=related

http://www.noah-health.org/es/cancer/types/liver/index.html
http://www.minsa.gob.pe/ocom/prensa/notadeprensa.asp?np_codigo=2778&mes=8&anio=2005


capitulo 41



Aquiles queda impactado al saber que Vido está con el cuñado de su madre y según parece padre de su hijo. Sebastián es afectuoso con Aquiles:
--tu hermano ya ha tenido bastantes dosis de desprecio espero que...
Aquiles no lo deja seguir, mira a su hermano con cariño y extiende su mano ante Sebastián . Se la encaja.
--si lo haces feliz no tengo nada que opinar.
Sebastián sonríe cariñoso y se abrazan ante la mirada de Vido. Aquiles no hace reproches. No hace preguntas.
--te traje tus cosas... tu celular... quiero que estemos en contacto...
--¿te vienes...? hoy nos mudamos...
--si claro... quiero ver donde vives...
--¿y que sabe Luís?¿como lo ha tomado? --Vido preocupado.
Aquiles se muestra sonriente:
--no te preocupes por él... Haz tu vida..
--No le gusta que sea gay ¿no?
--Se le hace raro pero se está acostumbrando.
Vido habla con tristeza, le duele que su hermanito tan querido también lo rechace. Aquiles le habla con simpatía. No quiere trasmitirle angustia. Vido esta tomado de la mano de su amado. Alzándola un poco le pregunta a Aquiles:
--crees que Luís entienda...?
--no, no lo creo --le dice Aquiles con una tierna sonrisa.
--pues no sé lo digas... --triste-- ya me odía demasiada gente.
Aquiles le pone la mano en el hombro.
--yo te quiero... eres mi hermano.
A Vido le hacen muy bien sus palabras. Se abrazan calidamente. Sebastián suspira aliviado de que almenos su Vido cuente con el apoyo de uno de sus hermanos. Los amantes junto a Aquiles y Juan miran el apartamento.
--es bonito --dice Sebastián -- nunca he vivido en un sitio tan bonito y con muebles...
Vido lo abraza:
--es nuestro hogar...
Vido lleva ya su maleta, Sebastián siempre carga sus pertenencias en la moto. Se quedan allá. Firma Vido el contrato, se despiden de JUan y Aquiles.
--al fin solos --dice Sebastián .
--¿y que se te ocurre que hagamos?
Los dos hablan mirándose con cara de sexo, con voz sensual.
--una ducha...
--ya me he duchado esta mañana --dice Vido con ironía y apasionado.
--¿y no te puedes volver a duchar...? --guiñándole el ojo y desabrochándole los pantalones.
--si te duchas conmigo...
Se devoran con la mirada y con las manos. Van a la ducha, el uno disfruta enjabonando el cuerpo desnudo del otro. Se besan y caen en la cama haciendo el amor. Luego hablan, están felices en su mundo, solo les importa ellos dos. Luego del placer hablan el uno al lado del otro tomados de la mano, mirándose con amor.
--¿te das cuenta, mi Vido? Es nuestro hogar... Ya tenemos casa... ¡¡somos una pareja oficial¡
Vido lo mira enamorado. Está tan feliz que no es capaz de decir nada.
--para que todo sea perfecto nos tenemos que ocupar de tu salud...
Vido lo mira pícaro:
--si, me gustaria ser tan activo sexual como antes... Ahora me canso mucho...
--que tonto eres¡ --divertido.
--pero igual me amas ¿no? --Vido de broma.
Sebastián hace que se lo piensa pero luego ríe y con una dulce voz de enamorado le dice:
--mi Vido... nunca amé a nadie.
La pareja se besa y se abraza con emoción.
--te pedí un turno con el doctor...
--No será el de la baja falsa ¿no? –Vido riendo.
--No, otro... pero es de confianza... Vamos mañana... tenemos que ver lo de la anemia...
Vido y Sebastián se miran tranquilos. Están juntos y ya no tienen nada que temer.





Van al doctor los dos juntos. Se presentan como lo que son, una pareja. Es más bien Sebastián el que habla porque Vido da por hecho que tiene anemia. Sebastián le habla de la falta de hambre, la orina oscura, el agotamiento, los mareos... El doctor le mira el brazo serio:
--siempre ha tenido las venas así de agrandadas...?
Vido se las mira raro. No se había fijado.
--No, creo que no.
Pero no le da importancia. Sebastián levanta el jersey a su amado:
--a mi lo que me preocupa es esto... --dice tocándole el abdomen.
El doctor lo hace sentarse en la camilla. Lo hace una buena exploración. Le mira bien los ojos. Le hace algunas preguntas.
--es solo una anemia... --asegura Vido.
Sebastián ve al doctor serio.
--hay algún problema...?
El doctor no da ninguna pista:
--tenemos que hacerte algunas pruebas...
--bueno... por una anemia... un análisis de esos ¿no? --Vido.
Sebastián estrecha la mano de su amado:
--pasa algo doctor...?

Vido se asusta un poco cuando le comienzan a decir un nombre de pruebas que le realizan junto a los análisis de sangre: que si radiografías de tórax y abdomen, angiogramas, escanogramas... Sebastián y Vido están el uno al lado del otro.
--¿¿todo esto por una burda anemia? --pregunta Vido algo sorprendido.
Sebastián empieza a sospechar que su amado tiene algo más serio pero prefiere no decir nada. Fuerza una sonrisa para mostrarse tranquilo ante su amado. Cuando el doctor les dice que necesita de una biopsia para confirmar los resultados es que los amantes reaccionan. Sienten como un escalofrío les recorre el cuerpo. Sus manos se agarran con más fuerza. Vido no se atreve a decir nada.
--Una biopsia... pero entonces ¿es algo serio? --Sebastián
--No, nos adelantemos... --doctor.
La seriedad del doctor los asusta:
--tan grave es...? –Sebastián preocupado.
Los amantes se refugian el uno en brazos del otro. Junto nada les asusta.

La noche antes de la intervención está abrazados muy juntos.
--¿tienes miedo? --le pregunta Sebastián muy dulce.
--a tu lado nunca --enamorado.
Los dos se funden en un calido beso. A primera hora de la mañana como una pareja de enamorados más salen los dos juntos de su apartamento. Aunque traten de disimularlo tienen miedo. Momentos antes de entrar en el quirófano, como Vido ya está en la camilla y Sebastián no le suelta la mano Vido lo mira preocupado. Sebastián le besa la mano y con todo el amor que siente le dice:
--yo estaré a tu lado... pase lo que pase estaré a tu lado...
Vido lo mira asustado:
--¿es que crees que va a pasar algo?
Sebastián le tiene la muy agarrada muy fuerte:
--no claro, que no...
La mirada de pánico de Vido mientras lo llevan a quirófano se le clava a Sebastián en el alma. Se le hiela la sangre:
--No puede tener nada malo... ¡¡no puede¡
Unas lágrimas deslizan por sus mejillas. Está aterrado.

capitulo 40





Ha sido un día duro para Vido y también para Sebastián ya que lo que le pase a su Vido lo vive él en propia piel. Se ha quedado dormido al lado de su amado. Vido se siente más relajado. Sale de la cama, se pone el calzoncillo. Lo mira a Sebastián mientras duerme plácidamente. Suspira enamorado.
--Te amo y si tú estás a mi lado no me importa nada...
Vido sonríe y pese a todo está contento porque lo tiene a Sebastián :
--es para toda la vida... ¡¡tiene que ser para toda la vida¡
La idea de envejecer junto a ese hombre que duerme en esa cama lo hace profundamente dichoso. Va a la cocina para tomar un vaso de leche con cacao. Eso lo ayudará a dormir. Juan no puede dormir. Le excita entrar a Vido semidesnudo. Y aunque se dice que no debe hacerlo porque no se quiere calentar no puede evitar. Lo ama, lo desea lo quiere y se preocupa por él. Va hacia la cocina, se arrepienta al verlo entrar porque lo tiene ahí delante, sentado casi desnudo y todo paquetudo. Es una visión que lo excita y Juan no puede soportar la idea de no hacerle el amor nunca más. No sabe como va a vivir teniendo que tragarse su amor y su deseo. Vido lo ve y le sonríe con cariño. Le duele la tristeza y la frustración de su amigo. Sabe que no debe ser fácil para él verlo sabiendo que se ha acostado con su amado en su propia cama.
--rara la situación... ¿no? --dice Vido con timidez.
--si estás bien nada importa...
Pese a todo lo que le ha pasado Vido se siente dichoso de estar enamorado, de estar viviendo ese amor.
--soy muy feliz...
--pues todo está bien...
Vido se levanta. Juan se sofoca ante la visión de ese hombre tan sexy que tanto ama viniendo hacia él casi desnudo. Vido lo estrecha entre sus brazos con un amor fraternal.
--gracias por todo... Te juro que ojalá pueda devolverte el favor...
Juan vibra de amor y deseo. Tiene que hacer un esfuerzo para no besarlo.
--Sabiéndote feliz ya soy feliz yo...
Vido lo acaricia con mucho cariño. Vido vuelve a los brazos de su amado y Juan a su sofá. Vido sonríe mirando a su amado y se queda dormido abrazado a él.









Al día siguiente, Sebastián es el primero en despertarse. Va a la cocina ya vestido con la ropa que carga siempre en una mochila. Empieza a buscar cosas para preparar el desayuno. Juan se acaba despertando y se acerca a él en boxers.
--¿necesitas algo?
--no, le quería preparar el desayuno a mi Vido...
--Yo lo hago tranquilo.
Sebastián en seguida defiende su terreno:
--No, lo hago yo...
Juan no le dice nada. Hay un momento de tensión entre ambos.
--Sé que la situación no es fácil para ti pero compréndeme... para mi tampoco... --Sebastián
--Si claro... te entiendo... –Juan.
Sebastián no puede evitar sentir unos enormes celos ante ese hombre que ocupó la cama de su Vido por años. Juan siente aversión por Sebastián pero se la calla por respecto a Vido.
--todo está bien. –Sebastián.
Los dos hombres hacen un esfuerzo para no mostrar sus sentimientos.
--yo te quería dar las gracias por todo lo que has hecho por mi Vido --recalca lo de Mi Vido-- yo notenia lugar donde llevarlo anoche y él necesitaba la tranquilidad...
--todo bien... mi amigo me puso un mensaje. A las 10 nos espera en el apartamento, si os gusta firmamos el contrato y ya os podéis instalar esta misma mañana...
A Sebastián le tranquiliza la idea de que no tendrá que volver a dormir en ese apartamento. Además le hace ilusión pensar en un hogar para él y su Vido solos. Sebastián despierta a Vido con el desayuno en la cama.
--¿y esta sorpresa?
--Nada, te quería dar un gusto... Tienes que comer...
Sebastián es muy cariñoso con él pero Vido apenas come nada.
--Tienes que comer algo --le dice Sebastián afectuoso.
--en serio ya estoy lleno... Come tú...
Sebastián no se ha preparado nada para él. A los dos les encanta compartir el desayuno.
--te agradezco el detalle que has tenido conmigo... --le dice Vido sonriente.
Sebastián le guiña el ojo. Vido mira el reloj:
--¡¡voy a llegar tarde¡
Hace intención de levantarse pero Sebastián le agarra del brazo.
--Me acordé que tengo un amigo enfermero... Me hizo un regalo para ti...
Y muy sonriente le muestra un documento. Vido lo agarra sorprendido:
--¿y esto?
--Pensé que no estás como para ir al trabajo... Mi amigo sacó los sellos pertinentes y tienes la baja por depresión... ¡¡no tienes que ir al trabajo¡ ¡Así nos mudamos tranquilos y te miras lo de la anemia...
Sebastián teme que Vido haya hecho eso sin consultarle pero Vido lo besa enamorado:
--que haría yo sin ti --le dice enamorado.
--ves? no soy yo el único que tiene amigos...
Vido sabe que lo dice por Juan. Acaricia a Sebastián:
--no seas celoso...
Sebastián quiere negar que sienta celos.
--No, si yo le agradezco... --dice con sarcasmo-- esta mañana tenemos que firmar el contrato de NUESTRA casa.
--¿casa?¿tenemos casa?
Sebastián hace que sí con la cabeza. Vido lo abraza.
--¡¡al fin una buena noticia¡
A la pareja les encanta la idea de tener un hogar en el que disfrutar de su amor. Se besan, se acarician.
--yo me tengo que ir...
A Vido le sorprende que sea él quien lo pare.
--¿y eso? siempre soy yo el formal y tu el que me quieres besar --Vido divertido.
--es que tengo que ir a llevar tu baja a la empresa...
--perfecto, mientras yo me ducho.
--¡¡vaya que maluco... me podrías esperar... me muero por verte en la ducha... Tu me has expiado a mi y ahora me toca a mi ¡ --dice con ironía.
Vido le guiña el ojo y muy sensual le dice:
--tiene usted toda la vida para espiarme y verme desnudo en la ducha las veces que quieras...
--si, toda la vida... --suspira el otro.
La pareja se abraza, se besa. Se regala palabras de amor. Un hogar, un futuro juntos para siempre es lo que mas quieren en ese momento. Vido se levanta en calzoncillos, sale del cuarto para acompañar a su amado:
--¿crees que es bueno que Juan te vea así?
Vido no piensa en que pone cachondo a su amigo.
--ya me tiene muy visto...
Sebastián no se queda muy tranquilo dejando a su amado en la ducha con Juan. Juan lo sabe y para no crear conflictos en la pareja se inventa un recado. ASí Sebastián se va dejando solo a Vido y regresa que éste ya lo espera. Sigue solo. De hecho Juan estaba abajo y es cuando Sebastián llega que se aparece. Vido se ha vestido con ropa de Juan. Mientras que la pareja habla sobre qué harán sobre las cosas de Vido ya que no tiene nada. Aquiles va a buscar a Juan. Lleva una maleta.
--¿Vido está aquí?
Vido reconoce la voz de su hermano. Tiene algo de miedo de la reacción de Aquiles. No sabe que sepa. Aquiles se funde en un abrazo con su hermano.
--¡¡Vido... me tenias preocupado¡ ¿¿qué pasa?¡ sabia que volverías a vivir con Juan... ¿que pasa?¿están juntos?¿por eso la mala onda?
Vido respira hondo y dice:
--Me voy a vivir con el hombre que amo...
A Aquiles le agrada la idea de ver a su hermano decidido a ser feliz. La sonrisa se le borra del rostro al ver que es Sebastián .

capitulo 39


Miguel se acerca al cuarto de Elizabeth. Ésta llora sobre su cama. Miguel se sienta a su lado:
--hiciste lo mejor... olvida a esos dos depravados...
Elizabeth siente a Vido su hijo y le duele haberlo lastimado. Abraza a Miguel llorando. Éste le pone la mano en el vientre a ella:
--ahora debes pensar en este bebé que es quien más te necesita...
--¡¡no quiero que Sebastián sea su padre...¡
--¿y si quieres que lo sea yo? --pregunta Miguel amoroso.
--tu? podrías olvidar lo que pasó?
--si lo haces tú... Me gustaría que olvidaremos todo lo que pasó y tratemos de salvar nuestro matrimonio y ser unos padres para ese pequeño o pequeña que está en camino...
Su bebé es lo que más fuerza le da a Elizabeth:
--niña... será mi primera niña --dice ilusionada.
Miguel y Elizabeth se aferran el uno al otro tratando de recuperar ese amor que una vez sintieron.
--sobretodo que mis hijos no sepan nada de este bochorno, ni de lo de con tu hermano, ni de lo otro...
--pero yo creo que es mejor que todo se sepa...
--en todo caso que se los diga Vido...
Miguel se muestra sonriente:
--está bien... si los dos lo olvidamos todo pues adelante...
Aunque Elizabeth no está demasiado para demostraciones amorosas no rechaza las caricias de su esposo y acaban besándose apasionadamente.


Vido se ha desmayado en brazos de su amado. Sebastián se angustia mucho.
--Vido ¿que es esto?¿¿que te pasa? Mi Vido... mi amor ¡¡Contesta¡
Empieza a gritar mirando hacia la ventana en la que vive Martín.
--¡¡Ayúdenme que mi Vido se siente mal¡
Pero nadie le hace caso y menos Martín. Sólo ha sido un pequeño desvanecimiento, Vido en seguida recupera el conocimiento. Es él mismo el que calma al desesperado Sebastián. Con un hilo de voz
--No es nada... ayúdame...
Sebastián lo ayuda a incorporarse. Vido se tambalea un poco pero Sebastián está allá para sostenerlo. Lo aguanta con sus brazos y muy dulce le dice:
--mañana mismo vamos al doctor...
--Está bien veremos que pasa con la vaina esta...
--puedes caminar? --le pregunta Sebastián en un tono de voz muy cariñoso y protector.
--sí, pero ¿me ayudas...? --tímido y con ganas de que lo mimen.
--siempre... --una sentencia de amor.
Los amantes unen sus cabezas. Se miran con mucho amor. Sebastián le pone las manos en las mejillas:
--te amo y siempre estaré contigo...
Sebastián quiere besarlo pero Vido aparta el rostro y con tristeza le dice:
--aquí no...
Y es que Vido conoce a su padre, Martín estaba ya preparado con un cubo de agua para tirarlo sobre la pareja ya que según él lo están llenando de vergüenza. Sebastián lo ayuda a caminar a su Vido. Se muestra muy dulce con él. Vido se siente ya a salvo cuando están en el auto. Sebastián le agarra de las manos y se las besas. La ternura y el amor de su amado es lo único que alivia el corazón del Vido.
--¿y ahora que hacemos...? ¿hablarás con tus hermanos...? --le pregunta dulcemente Sebastián .
--No... --gime Vido roto de dolor-- ya no puedo recibir más...
Vido llora y Sebastián lo acaricia amoroso y con mucha angustia le dice:
--me duele mucho que mi amor te haga mal...
Vido le sonríe tiernamente, lo besa en los labios:
--tu amor es lo más maravilloso que he tenido nunca... no es tu amor lo que me hace mal... es la incomprensión de los demás...

Elizabeth y Miguel se han dejado llevar y están haciendo el amor. Luís y Aquiles juegan con la pequeña Xiao-xiao para entretenerla.
--desde luego éstos menudas horas de co...
Luís no acaba la frase porque Aquiles le pone la mano en la boca:
--hermanito... no es el momento --dice mirando a la niña.
--Eso sí yo ...¿¿no podrían hacer en la noche como todo el mundo? --se queja Luís.
Aquiles le revuelve el pelo a su hermano divertido aunque Luís se enoja. Aquiles cariñoso le dice:
--¡¡que manía la tuya de meterte siempre en la vida de los demás¡
Miguel no tarda en salir. Tiene cara de felicidad. Luís no le dice nada. Aquiles le pone la mano en el hombro y le dice:
--me alegro que todo esté bien con mi mamá...
Miguel le dice a su pequeña hija que vaya con mamá. Mira a los dos hermanos y muy serio dice:
--Ovidio no volverá a esta casa así que cualquiera de los dos puede ocupar su cuarto...
--pero qué pasó? --Aquiles.
--¡no volverá y punto¡
Miguel los deja solos. A Luís le encanta la idea de ocupar el cuarto de su hermano mayor y Aquiles le deja. Le preocupa más saber de Vido.
--¿¿que estará pasando?
Algo incomodo, Luís le dice:
--seguro que se fue a vivir con un hombre...
Aquiles pregunta tanto a Elizabeth como a Martín pero no aclara nada.
--algo muy gordo pasó --le cuenta Aquiles a Luís que ya está en su nuevo cuarto.
--Te lo dije... se descubrió que es gay y lo odían... normal ¿no?
A Aquiles le desespera no saber de su hermano.
--¡¡iré a buscarlo donde lo de Juan¡
Luís prefiere no averiguar si sus sospechas son ciertas:
--déjalo que sea él quien nos busque... Si no lo hizo por algo será...

Aunque no es algo que le apetezca, Sebastián se queda en casa de Juan con su Vido. Éste les cede la cama.
--Yo me quedo en el sofá...
Sebastián se siente incomodo.
--no me parece...
Pero Vido necesita estar tranquilo y con él. Se lo suplica. Ya a solas en su cuarto Vido lo besa y lo acaricia. Sabe que solo el amor y el sexo lo va a relajar.
--aquí no... no puedo hacerlo en la misma cama en la que lo hacías con él... --jadea Sebastián .
Vido le pone la mano en las mejillas:
--no me hagas esto... ahora te necesito más que nunca --le suplica con desesperación.
Sebastián lo ama con la ternura que necesita y con la pasión que lo relaja. Vido se olvida de todo y es feliz en brazos de su amado.
--¡¡como te amo... sin ti mi vida no tiene sentido...¡ ¡¡es por ti por quien vive¡ --jadea Vido en el momento de placer.
--Mi Vido... Mi Vido --jadea el otro.
Juan tiene un nudo en el estomago. Se le hace raro que Vido esté cogiendo con el hombre que ama y en su cama. Se pone la música muy fuerte para no oír los jadeos. Luego de la explosión de placer Vido está más tranquilo. La felicidad que ve en los ojos de Sebastián es lo único que necesita. Se miran con mucho amor mientras sus manos está unidas acariciándose. Hablan más tranquilos de todo lo que le ha ocurrido. Vido no puede ver a Elizabeth como otra cosa que no se su madre y le tranquiliza que sus hermanos si sean sus hermanos más por lo que dirán ellos que no por otra cosa.
--se los piensas decir...?
--No, creo que es cosa de mamá... Es un secreto de mis padres.
A Vido por un lado le calma el hecho que el bebé que espera Sebastián no sea su hermano pero a la vez le entristece. El tener a un ser con la sangre de los dos es lo que animaba a Sebastián a querer luchar por él.
--es una faena... a mi me hacia ilusión un bebé con nuestra sangre... no es tu hermano...
--pero es tu hijo... --dice Vido cariñoso.
--pero era mi consuelo para este error... Lo único que aliviaba el haber hecho tanto daño.
Vido acaricia las lágrimas de su amado y muy cariñoso le dice:
--tu hijo y el mío nacieron de un error pero nacieron de nosotros y los tenemos que querer... yo almenos quiero mucho al mio.
--Yo dejaré que sea Elizabeth la que decida... si Miguel le da su apellido pues por mi está bien.
Vido le besa la mano:
--si renuncias a tu hijo puedes arrepentirte toda la vida.
Sebastián lo mira enamorado:
--si te tengo a ti no necesito nada más.
Vido le sonríe complacido y los dos se besan a puro fuego. Son todo amor.


capitulo 38




Las palabras de Elizabeth han causado un fuerte impacto en todos los presentes. Miguel se olvida de su hermano, Sebastián se levanta para sostener a su amado que se siente herido de muerte. Vido con un hilo de voz le pregunta a su madre:
--¿¿¡que dijiste?
Sus ojos están rojos del dolor. Elizabeth se ha dejado llevar por el coraje y quisiera borrar sus últimas palabras:
--¡¡no me hagas caso...¡
Vido está desesperado, quiere acercarse a su madre pero Miguel no se lo permite. Mira a los amantes con rabia y dice:
--¡¡ninguno de los dos tiene derecho a estar aquí¡
Vido se lleva las manos a la cabeza, grita desencajado por el dolor.
--¿¿cual es la vaina? ¡¡¡mamá que es esto?¡
A Sebastián le duele mucho el dolor de su amado. Lo mira con cariño. Está a su espalda, le acaricia el brazo cariñoso y lo besa en el hombro. Vido está desesperado. Su madre ha sido muy clara pero él necesita que se lo aclara. Se lo suplica con lágrimas en los ojos.
--¡¡habla por favor... aclárame esto¡ ¿¿¡no soy tu hijo?
Vido esta roto por el dolor. A Elizabeth le duele haberlo lastimado pero no quiere hablar
--era un secreto, juré que no lo diría...
Vido se lleva las manos a la cabeza. Mira a su amado angustiado. Sebastián trata de calmarlo. Su apoyo en esos momentos es muy importante para Vido. Miguel mira a Vido con desprecio y le exige a su esposa:
--si este depravado es adoptado dilo... ¡¡es lo mejor saber que no es de la familia¡
A Vido le duele sentir que no pertenece a esa familia. Está deshecho por dentro. Llora mucho conmoviendo tanto a su madre como a su amado. Aunque no soporta verlos juntos a Elizabeth le emociona ver el cariño con el que Sebastián trata a su hijo.
--¿no eres mi mamá... mis hermanos no son mis hermanos...? --pregunta Vido atormentado.
--¡¡Sé que me odias pero esto que estás haciendo es demasiado cruel¡ ¡¡hazme a mi lo que quieras, pero di la verdad¡ --le suplica Sebastián .
--¡¡si ya... habla y que se vaya¡ --Miguel habla desde el desprecio, desde sus ganas de que Vido no sea de la familia. Vido mira a su madre con una mirada tan triste que a ella la destroza. Se siente muy culpable. Pese a toda la rabia que siente Elizabeth lo ve como su hijo y aunque le duele que esté con Sebastián no quiere lastimarlo:
--eres hijo de tu papá y su amante...
--¿¿que?¿¿como? No entiendo...
Vido está muy triste. Elizabeth está algo aturdida por todo lo que ha pasado.
--por favor... vete...
A Vido le sale de su alma un angustiado:
--mamá...
Pero Miguel lo echa:
--no tienes derecho a llamarla mama... vete con tu amante...
Vido busca el apoyo en la mirada de su madre pero no lo encuentra. Elizabeth se encierra en su cuarto llorando. Vido quiere ir tras ella.
--¡¡tengo que saberlo todo¡
Sebastián agarra del brazo a su amado:
--ven, vamos...
Vido mira a Miguel triste, le duele el desprecio de él. Miguel le muestra la puerta. Apoyado en Sebastián Vido se va abatido. Se derrumba en brazos de Sebastián .
--¿¿porqué me hicieron esto?¿porqué?
Sebastián lo besa en los ojos. Es muy cariñoso con él:
--Mi Vido... no sabes cuanto me gustaría ahorrarte todo esto...
Vido se funde en él y con la voz desgarrada le dice:
--abrázame, abrázame fuerte... Te necesito más que nunca...
--Yo estoy, mi Vido, yo estoy... --le dice mientras lo acaricia y lo besa.
Sebastián lo sostiene, lo ve más débil y desprotegido que nunca y eso le duele. Lo ayuda a caminar. El aire fresco hace bien a Vido pero lo que más bien le hace es contar con el amor y el apoyo de Sebastián.

Sebastián y Vido van hacia el auto.
--¿y qué quieres hacer?
--ir a buscar a mi padre...
--¿y le contarás de lo nuestro?
Sebastián tiene miedo. Teme que Vido no vaya a aguantar otra escena como la de la madre pero Vido no se quiere esconder.
--No quiero que se entere por otro lado...
Vido siente que ya no puede ver pero toma la mano de su amado. Lo mira a los ojos y resurge. Saber que cuenta con Sebastián le da fuerzas para seguir adelante. Tomados de la mano y mirándose con mucho amor van a donde lo de Martín. El hombre ya se ha desocupado. No recibe a su hijo muy contento. Le sorprende verlo con Sebastián pero no hace caso.
--¡¡muy bonito... a buenas horas apareció el señor...¡ ¡Silvia se fue del país con su padre... nunca verás a tu hijo¡
Pero Vido ahora tiene otras prioridades:
--Mamá me contó que no soy su hijo pero si tuyo...
Martín nunca pensó que su ex esposa incumpliría con su pacto. Está muy furioso.
--voy a matar a tu madre... ¡¡esto no se lo voy a perdonar nunca¡ ¡¡alguna vez quise volver con ella pero ahora no...¡
Martín quiere ir a enfrentarse a Elizabeth pero antes Vido quiere saber lo que pasó:
-- dime... ¿¿qué pasó? Mamá no me quiso contar nada... Soy hijo tuyo, Luís y Aquiles son mis medios hermanos pero ¿¿como? ¿y quien es mi mamá?
Sebastián se queda un poco al margen. Padre e hijo se sientan en el sofá, Martín le pone la mano en los hombros y le cuenta:
--Tu mamá era una chica de vida alegre... no creo que tengan importancia los detalles...
--¡si quiero saberlo¡
Vido está muy dolido, su mundo se está desmontando pero quiere saberlo todo. Martín le habla con cariño:
--fue digamos mi regalo en la despedida de soltero...
--¿mi madre fue una prostituta? --pregunta horrorizado.
--no le creí cuando dijo que yo era el padre de su bebé pero un cáncer se la llevó y tu eras tan bonito... Tu mamá, Elizabeth siempre será tu mamá, quiso que te adoptáramos y cuando el adn demostró que sí eras mi hijo pues no lo dudé... Nos cambiamos de ciudad... juremos que nadie diría a nadie... No entiendo porque ahora te lo dijo...
Martín habla con mucho cariño. Vido lo ha escuchado entre lágrimas. Sebastián mira a Vido con ternura. Le duele que esté pasando por todo eso. Padre e hijo se abrazan. Martín le dice que todo está bien entre ellos, que su casa es su casa. Vido se lo agradece aunque no está seguro de contar con el apoyo de su padre luego que le diga todo. Es en ese momento cuando Martín se da cuenta de la presencia de Sebastián :
--¿y que haces con él?
Sebastián le hace gestos a su amado para que no diga nada pero Vido no quiere más mentiras. Se levanta, toma de la mano a Sebastián y le dice:
--estamos enamorados... Somos amantes...
Martín se ha quedado tan sorprendido que no dice nada. Primero se ríe porque se lo toma a broma.
--soy gay papá...
Martín primero lo niega, no lo quiere aceptar. Luego grita, que si todo es culpa de Juan, que si de Sebastián . No escucha a Vido que defiende su vida.
--Papá yo soy como soy... Me gustan los hombres... En la cama es con ellos con los que disfruto...
Martín lo abofetea:
--¡¡Cállate¡
Sebastián trata de calmar al hombre para evitar que hiera a su amigo. Martín se dispone a golpear a Sebastián pero Vido lo protege con su cuerpo.
--¡¡yo lo amo papá¡
Los enamorados se miran con amor, Martín está enloquecido de la rabia.
--¡¡estas muerto para mi¡ ¡¡MUERTO¡ ¡¡Antes que tener un hijo maricón prefiero tener un hijo MUERTO¡
Con estas palabras Martín echa a su hijo de su casa, de su vida. Vido se va deshecho en llantos y muy abrazado a Sebastián . Llora un buen rato en su hombro. Le pide que vayan a casa de Juan pero Sebastián no quiere ir con él. Vido lo mira desesperado. No tienen otro lugar donde ir:
--no me dejes solo... no me dejes solo ahora que siento que me muero...
Sebastián lo sostiene entre sus brazos. Vido tiene un mareo y acaba desmayándose en brazos de Sebastián .

capitulo 37



Vido y Juan se abrazan. Es un abrazo de despedida pese a que Vido no deja de decir que su amistad está por encima de todo y Juan que sólo le importa no dejar de ser su amigo. Juan se traga sus lágrimas. No le quiere poner las cosas difíciles a Vido
--pero ¿¿Sebastián y tú son pareja?
--Si... me secuestró el día de la boda...
Juan está perplejo pero Vido no tiene tiempo de explicarle. Se baja los jeans... y aparece ante él esa parte del Vido que es toda una tentación y que tan deliciosamente ha saboreado y que ahora ya no le pertenece.
--¡¡necesito que me dejes la ducha y algo de ropa...¡
--si claro...
Vido se mete en la ducha.
--¡¡pero ven... necesito contarte muchas cosas...¡
Juan hubiera preferido no entrar ya que ahora que sabe que no podrá volver a hacer el amor es una tortura calentarse con su desnudez. Vido es feliz mientras llena su desnudo cuerpo de jabón y se lo acaricia. Juan lo mira con deseo, con ganas de hacer el amor pero aunque está tentado no lo seduce. Prefiere que sea su amigo el que ponga las nuevas normas ya que no quiere perderlo. Vido ya ha dejado las cosas claras y ante todo Juan lo respecta. No se separa de él. Cuando Vido sale de la ducha Juan ya le tiene preparada la ropa. Mientras se pone el boxers y agarra el jeans van hablando.
--¿en serio crees que me podrás conseguir un apartamento?
--si, sabes que tengo amigos en las inmobiliarias... te consigo un alquiler ya... --dice chasqueando los dedos...
--eso seria burda de bueno pana... --dice Vido mientras se abrocha los jeans.
--si tranquilo... yo me encargo de la fianza, de todo...
Vido lo mira con esa sonrisa que derrite a todo el mundo:
--te juro que te lo devuelvo
--a ver si se pueden mudar... hoy se pueden quedar aquí...
--en serio? --dice muy contento--- ¡¡te la comiste¡
Vido lo abraza:
--tu si que eres un amigo.
Y Juan se tiene que tragar su amor pero lo hace convencido porque para él no hay nada más importante que la amistad y la felicidad de Vido. Le duele verlo irse y casi se derrumba al pensar que nunca más se encontrarán en esa cama que ha sido testigos de tantas pasiones. No sabe cómo vivirá sin él, como su cuerpo de acostumbrará a otro hombre. Está atormentado pero no quiere sufrir. Vido es el hombre más feliz del mundo y eso también es su felicidad.

Como aún le queda un poco de tiempo primero pasa para ver a Silvia. Siente que su hijo merece esa explicación. Toca y toca pero no encuentra a Silvia. Llama a la vecina:
--perdone señora...
Le pregunta por Silvia y es la señora la que le dice:
--la muchacha se fue... a la pobre la dejaron plantada en el altar...
Vido lo siente como una puñalada, como si le arrancaran una parte de su ser:
--y no sabe donde fue?
--No, se la llevó el padre...
Vido se va vencido pero le hace una promesa a ese hijo que está por nacer:
--Te encontraré... nadie nos separará...
Está seguro que su padre no lo va a recibir bien pero también que es el único que le puede ayudar pero Martín tampoco le abre:
--¿¡¡es que se pusieron todos de acuerdo hoy?¡

Vido tiene que hacer un esfuerzo para cumplir con su jornada laboral pero lo hace ansioso y con una sonrisa pues no deja de pensar en que cuando acabe con sus obligaciones tendrá todo el día para dedicárselo a Sebastián. Nada mas salir Sebastián lo espera ya en la moto. Los enamorados se miran con complicidad. Sebastián le hace gestos. Va hacia una calle desierta y allá se besan con desesperación. Vido se refugia en sus brazos.
--te necesitaba tanto...
Sebastián lo ve demasiado angustiado:
--¿¿que pasó?
Con mucha tristeza Vido dice.
--Silvia se fue...
Vido no le quiere dar muchas explicaciones.
--Te lo explico en el camino.
Van a la casa del padre. En la ventana tiene colgado un tanga rojo. Vido se molesta.
--que raro es tu padre --dice extrañado.
--es la señal... --resignado.
--¿qué señal? --sorprendido
--Mi padre está cogiendo y si no llevo llaves ni se me ocurra interrumpirle...
--y claro no las llevas...?
--obvio...
Vido está triste y Sebastián lo abraza:
--porqué no nos vamos a algún lugarcito a amarnos --dice pícaro.
A Vido le apetece la idea pero antes quiere sacarse de encima almenos una de las conversaciones que tiene pendientes:
--vamos a hablar con mi madre...
Sebastián traga saliva.
--ahora...?
Vido le agarra de la mano:
--cuando antes afronte las cosas mejor...
Sebastián tiene miedo que sea el final. Los enamorados unen sus frentes muy cariñosos. Ante la puerta de donde Elizabeth se miran antes de tocar. Vido busca su conformidad. Sebastián hace que si con la cabeza. Vido llama. No les abren. Están nerviosos y se toman de la mano. En ese momento abre Elizabeth.
--¡¡¿¿que es esto? ¿¿Que haces aquí con esto??
La mujer no entiende nada. Los enamorados se miran nerviosos. Es un momento clave en su relación. Aunque Vido está decidido a amar a Sebastián pase lo que pase éste sabe que será muy difícil pasar por encima de la madre. Elizabeth fulmina con la mirada la tomada de manos de los chicos. Miguel que está detrás de ellos también se sorprende:
--¿¿que significa esto?
Se va a enfrentar a su hermano:
--¿¿que haces aquí?
Pero Vido se pone en medio, ya ha soltado a Sebastián. Mira a su madre:
--espero que te lo tomes con calma...
Elizabeth está asustada pero no puede creer que sea cierto lo que está pensando.
--¿¿¡que haces con este traidor...? --Miguel.
Vido mira a su madre con todo el amor que tiene hacia ella y le dice:
--te tengo que pedir perdón porque si Sebastián te sedujo fue para lastimarte a ti... Estamos enamorados... Nos vamos a vivir juntos...
Elizabeth siente una punzada en el alma. Sebastián abraza a Vido y dice:
--ya había hecho el amor con Vido pero creía que no me amaba y la pagué contigo...
Elizabeth sufre un ataque de nervios. No quiere escuchar más. Miguel agarra del cuello a Vido es muy agresivo:
--¡¡te ofrecí mi amistad y te reíste de mi¡
--¡¡es que ni yo mismo quería aceptar lo que me estaba pasando...¡
Miguel está como loco. Sebastián y Vido se miran asustados. Sebastián saca la cara por Vido:
--¡¡con él no te metas... la cosa es conmigo¡
Y Miguel que le tenia ganas a su hermano dice:
--¡¡encantado¡
Y lo tumba de un puñetazo. Sebastián se acaricia la barbilla desde el piso. Lleno de odio Miguel le va gritando:
--¡¡levántate si eres macho¡
Vido quiere ayudar a Sebastián pero Elizabeth se lo impide. Está muy dolida. Le parece monstruoso que Vido y el padre de su hijo sean amantes. Abofetea a Vido y con todo el rencor que siente dice:
--¡¡no sabes cuanto me alegro que no seas mi hijo... ¡¡que no hayas nacido de mi vientre¡¡
Son palabras que dice desde el rencor y cuando las dice ya se arrepiente pero que han matado a Vido.